AUSCULTACIÓN DE LOS SONIDOS DE KOROTTKOFF
Cuando la auscultación es muy baja o nula
y por tanto no podemos distinguir los sonidos de Korottkoff, podemos y debemos
utilizar las maniobras de Moser. Éstas consisten en:
1º) Elevar la extremidad del usuario al
que vamos a tomar la presión, colocar el manguito y realizar un masaje en
dirección a la circulación venosa. A continuación elevamos rápidamente la
presión del manguito.
2º) Con el manguito lleno a presión, le
indicamos al usuario que baje la extremidad hasta apoyarla sobre la mesa o la
cama, según los casos, y abra y cierre la mano o realice movimientos de flexión
y extensión del pie de 8 a 10 veces.
3º) Le indicamos al usuario que se quede
quieto y empezamos a abrir la llave de la pera de goma para bajar la presión
del manguito. Nos sorprenderemos de la audición de los sonidos de Korottkoff,
ya que serán fuertes y perfectamente audibles.
• Realizando estas maniobras se pueden
escuchar tensiones que eran imposibles de realizar por el método
tradicional.
• En algunos casos, la anomalía denominada
VACÍO AUSCULTATORIO, desaparece ya que se suele restablecer la audición del
segundo sonido.
• El aumento de presión que podríamos
intuir al realizar dichas maniobras es despreciable y por tanto se da por buena
la cifra obtenida.
http://www.uv.es/inferm/HTA.pdf

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